sábado, 18 de febrero de 2017

NYC



Uno entiende que al llegar a este crisol de culturas se sienta ese vacio en el estomago de ser Colombiano y tener pinta de moro. Sin embargo, todo se resuelve con  tener actitud natural y llegar a las 3 de la mañana. (Sirva de consejo para los nerviosos viajeros). Sorteado el filtro del paranoico Homeland Security irse a aventurar en el metro resulto un trayecto conocido y sereno, por la inusual hora, hasta llegar a casa parejo con los periodicos recien impresos.


La primera aventura del viaje resulto una bella experiencia de reencuentro con amigos entrañables y generosos que permitieron resistir el golpe divertido, pero cada dia menos amable, de volar largo


Y es que estos olores magicos que acompañan las escenas llenas de ventanas y gente incognita que ves a traves de las ventanas del metro, te recuerdan que es en esta ciudad donde se funde lo divino y profano de la humanidad y que ese paisaje urbano no dista de la remembranza de cientos de escenas de peliculas filmadas debajo de una via herrumbrosa y llena de vida que transporta cientos de miles de sueños y cansancios, en un ir y venir con aroma a grasa. 

Y es que este Otoño incipiente dibujado en el frio se combina con un sol atravesando las Avenues y el frio quiebrahueso en las Street y cada paso que das te chocas con ese "excuse me" permanente, arraigado y ancestral puritano, para excusarse por la irreconocible necesidad de sentirse tocado aunque sea en el metro, los andenes y las barras de los bares.

Caminar lento resulta el mejor ejercicio para compensar el frenesi de los claxons y la gente local apresurada con su pocillo de cafe mezclado, muchas veces tomado mas por costumbre que por placer.  Caminar mirando hacia arriba  permite descubrir cornisas, gargolas, ventanas, dinteles, columnas, umbrales, porticos, jardineras, balaustradas, escaleras... todas tejidas por inmigrantes que un dia llegaron para construir el sueño propio haciendo realidad los sueños de otros...con sudor y sufrimiento.


Caminar resulta sorprendente si nunca has estado antes y mas sorprendente aun si  repites. Porque esta ciudad no se aprende, es esta ciudad se descubre. No se aprende porque cada estacion y en cada vuelta a la esquina algo te saluda con una reforma, un reuso o una restauracion.  Y en su afan de ser la Capital del mundo todos los idiomas son validos en un lugar. No importa si los avisos son pintados, esculpidos o luminosos. Cada tablero anuncia un menu, una forma de vida, una cultura, un apetito o una diversion.  Nunca se sabe suficiente para entender y el tiempo tampoco alcanzaria para conocer lo que cada vitrina o mesero te ofrece. 

Ir y venir resulta amable si no perteneces a aca. Taciturnos, desinteresados  o aislados.. de cada 16 personas que viajan en el subway, 7 van chateando, 3 van escuchando musica, 3 van dormidos y solo uno va leyendo y 2 ( entre los que me incluyo) vamos pensando en nada o como yo pensando en lo que hacen los otros. 

El otoño que se niega a entrar con fuerza, un verde y florecido paisaje con las hojas de los arboles a punto de empezar a quemarse, desfiles tan variados : Columbus day y Bolivean Parade...coloridos y multietnicos anuncian el esperado Thanksgiving day. Esta ciudad tiene cada tanto algo que cerebrar o en el peor de los casos victimas que rememorar. Pero siempre hay un motivo para tomarse una handcraft beer en una barraque  quebrando pistachos que algun migrante recogera. 

Pero lo mejor de todo es el aire de familia que recibes cuando visitas a esos "tuyos"  que ya son tan gringos que suelen pensar en dolares como pesos verdes y a su medida han configurado el sueño americano legal que tantos ansían y muchos temen no alcanzar en esta nueva era.



Regreso con la misma maleta, sin regalos pero cargado de nostalgia por ese rio de cuatro orillas multietnicas. Eso es NYC un parque de diversiones para los extranjeros. Un recorrido por el rio a ver el atardecer desde Gantry Park o caminar por el Central y encontrar a un Allen desparpajado con su vietnamita. O dos hombres (guapos por demas)  que libres se toman de la mano sin molestar, sin ofender. Es un Stonewall de BlueMoon 2x1 a 8 dolares. Es la del Starbucks en cada barrio propicio para piratear Wifi y disfrutar un mal cafe con pretensiones. Es un Magnolia Bakery de cupcakes extravagantes o un Godiva lleno de chocolates deliciosos. Es la fila de snobs queriendo entrar en Abercrombie pudiendo comprar mas fino en Gant. Es tanta soledad en medio de tanta gente. 

Por eso siempre es bueno regresar de cuando en vez. Para honrar lo que el hombre ha sido capaz de construir entre la ignominia del esclavo o el migrante y las grandes torres y limusinas  del poder y el dinero que suben de la Calle del Muro a reposar su ambición en Park Avenue

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