Me emociona lo real
El beso húmedo y prolongado que trasmite vida en la necesaria manera de juntar los labios y compartir deseos primates.
El abrazo estrecho y cálido que deja saber que las temperaturas corporales transmiten más que los calores genitales.
Me emociona el brillo de los ojos de una mirada cómplice, en un encuentro breve pero emocionante, en lugar del flash innecesario de una selfie transmitida para decir hola, generalmente usada para sobreaguar el ahogo que desanima la distancia o el silencio.
Ese contacto febril nos recuerda, con el latido agitado de la emoción, que el encuentro y el descubrimiento -en el tiempo y con el tiempo- son abonos en la cuenta de un memorable balance, que aunque muchas veces antecede al inevitable desdén del abandono o la gélida distancia, vale mil veces más un acto real con desdén que un diálogo efímero y volátil de teclados y pantallas.
Me emocionan las canciones comunes, las series con banda sonora que se vuelven recuerdos tan hondos que hasta se resisten al olvido.
Me emocionan los diálogos con cafeína o soda, arreglando planes o desacomodando ideas, esos que permiten penetrar verdaderamente la esencia del otro, ahondar en su ser y explorar lo oculto detrás de la piel. Eso que no se logra chateando o mandando mensajes para ser escuchado en 2x. Nada como las conversaciones que escuchan furtivamente y hasta con morbosa curiosidad podrían atestiguar hasta los meseros.
En resumen, mi apuesta es a que nos veamos más para desordenar el mundo, compartir silencios o sonreír hasta el cansancio, recorrer lugares y descubrirlos a cuatro ojos o redefinirlos con la emoción de tu mirada y por qué no, decirnos groserías al oido y estremecernos al toque leve de mis pelos con tu piel.
Creo que ganariamos al desvirtuar esa pauta publicitaria manida del desapego, que compramos con la individualidad postmoderna pero que nos volvió solitarios empedernidos, refugiados en las redes que enrredan y nos hace perdedores por sustituir el vínculo tradicional del compromiso genuino por la inteligencia habitual del algoritmo.

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