Hace unos dias, mientras almorzaba en una hamburgueseria fui testigo (protagonista seria mucho decir), de una escena que llamó poderosamente mi atención: Era una paloma que entraba a la hamburgueseria en la que estaba. Ella con su andar caracteristico picoteaba las boronas que dejamos las personas cuando comemos. Suavemente, con ese movimiento cadencioso (entre su cuello y su cuerpo) subio una escala que da a la puerta y avanzó por el corredor central vacio. Ese por donde los clientes caminamos hacia la caja a hacer el pedido. Y era ella; yendo a comer como cada dia sin billetera ni tarjetas.
Curiosa y exploradora, comio una a una las harinas, semillas de ajonjoli, trozos de pan y papas fritas que encontro a su paso y bajo cada una de las sillas y mesas que encontraba en un recorrido exhaustivo de occidente a oriente.
Eventualmente algun cliente llegaba y perturbaba el sistematico " barrido"; a lo que ella respondia con un batido de alas elevandose en el alto techo del local, dirigiéndose en direccion oriente hacia la puerta como huyendo de un ataque humano inexistente.
Pese a su espanto ante la amenaza humana, espero pacientemente que retornara la tranquilidad y volvio al punto donde habia abandonado forzosamente su suculento almuerzo. Y me pregunté: Que sabemos de las palomas? Por que mueve ritmicamente su cuello mientras camina, como se sabe si es hembra o macho y otra decena de preguntas para un colombofilo; que solo a mi loco por aprender se me ocurririan.
He aqui mi reflexión:
Que bonito e imperceptible ejemplo de perseverancia y de satisfaccion. Una y otra vez, cada que un ser humano amenazó su labor..ella se elevaba y salia por la puerta volando y.... volvia persistentemente al mismo pasillo y al sitio donde la habia dado sy ultimo picotazo. . Esto sucedio sistematicamente hasta que al parecer logro saciar su hambre. Y salio con su andar altivo pasando a un lado de mi mesa dedicandome una mirada y siguio su camino, brincando la escalera de la puerta y se incorporo al anden antes de emprender su vuelo. Vayase a saber donde.
Mas alla del ejercicio de saciedad, mas complejo que la amenaza humana, mas sencillo que la persistencia, fue entender que todo llega en su momento, que en la vida todo es perfectamente armónico así no lo percibamos, por estar ocupados en nuestra frenesí. Que es maravilloso detenerse un rato, darse el tiempo y el espacio para "caminar" por la orilla del rio, pasear los perros, tomarse un cafe, disfrutar el alimento de "conversar" sin invasiones tecnológicas y encontrar los ojos de quien te gusta...para demostrarte que si te gusta. Y eso no tiene precio. Una hora, unas breves tres... y la gratitud, e incluso el placer, de rozar un par de veces su hombro. Es facil quedar sin cita proxima. Entender que llega un otro e interrumpe, que debes alzar vuelo y esperar con paciencia a volver a entrar, seguir tu camino, cumplir tu propósito. Eso es persistir.
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