viernes, 12 de septiembre de 2025

Me quiero enamorar!

Una mañana cualquiera, una persona conocida,  - no  allegada-, por causa de la huida que se producen por aquellas primeras citas, comento desde su ventana, bandalizado con música ( léase cómo un comentario con banda sonora) expresando su deseo de enamorarse.

En medio de tanto público. Es decir de sus seguidores,  arregle el nudo de mi corbata, aclare mi garganta  y escribí! - un poco en tono de mofa- ,  Recibes hojas de vida?  A cuya iniciativa refrende con el comentario un tanto morboso: Concurres frecuentemente, en mi imaginación y sin desahucios, en mis momentos de desvelo o desfogues, así que podria...
A lo que el maromo responde:  Ya estoy enamorado! Así,  sin ninguna asociación de esperanza, refrendó con sello lapidario la ventana con la sentencia avanzando hacia el funeral del diálogo matutino, diciendo: Encontré que me  basto solo. Y que no encontraré a nadie que me complemente mejor que yo mismo!

Una respuesta reveladora sin duda! Pensé!

Complementó, colocando un crespón sobre el fallecido intento romántico diciendo: Me cansé de escuchar palabras básicas en medio de promesas a gritos. 

A lo que respondí sin mesura: Es un aprendizaje que tarde o temprano llega, y lo fui adjetivando con aquello que decia Facundo Cabral, sobre lo profiláctica que resulta la soledad, añadiendo con ironía que es así desde lo estético hasta lo fisico, porque pasa que nos volvemos económicos en el estado de la imaginación y egocéntricos en el tenor de nuestras soledades.


Lo que no dije...para no someterme a más disquisiciones con el poderoso escepticismo romántico del personaje, es que los que buscan "complementos" llegan a ese  "resultado final"  aceptando el sino de la soledad como estado. Porque compraron en alguna sección  del "Supermercado de las emociones", que la meta es hallar un "complemento"  cuando la palabra "pareja" define la relación de "pares que se afinan armonicamente",  dándole sentido al  resultado de la lógica y práctica del amor, que es  "construir" , - en lugar de encontrar-.


Al final...y para cerrar esta historia, asentí con un poco de perplejidad que comprendía su respuesta. Con ello regreso a mi cómodo refugio de soldado en retiro, de dónde nunca debí haber salido.